Qué hacer si no me gusta el color de mis dientes

Qué hacer si no me gusta el color de mis dientes

Si piensas “no me gusta mi color de dientes”, lo más recomendable es valorar primero la causa. No todos los dientes necesitan un blanqueamiento, y no todos los tonos se pueden cambiar con una pasta dental. En algunos casos bastará con una limpieza profesional, mientras que en otros puede ser mejor valorar un blanqueamiento, carillas o tratamientos estéticos personalizados.

Por qué no me gusta el color de mis dientes

El color dental no siempre es blanco puro. Los dientes naturales pueden tener tonos marfil, amarillentos suaves, grisáceos o ligeramente translúcidos, dependiendo de cada persona.

Colores de dientes naturales

Los colores de dientes naturales varían según el grosor del esmalte y el tono de la dentina, que es la capa interna del diente. Por eso, algunas personas tienen los dientes más blancos de forma natural y otras presentan un tono más cálido, aunque tengan una buena higiene.

También es normal que el color cambie con el paso del tiempo. El esmalte puede volverse más fino y dejar ver más la dentina, lo que hace que los dientes parezcan más amarillos.

Manchas externas

Las manchas externas aparecen en la superficie del diente. Suelen estar relacionadas con alimentos y bebidas con pigmentos, tabaco, café, té, vino tinto o una higiene insuficiente.

En estos casos, una limpieza profesional puede ayudar a recuperar un aspecto más limpio y luminoso, sobre todo si hay placa o sarro acumulado.

Cambios internos del diente

No todos los cambios de color están en la superficie. Algunos pueden deberse a traumatismos, endodoncias, medicamentos como las tetraciclinas o alteraciones internas del diente.

Cuando el color cambia hacia tonos grisáceos, marrones o muy oscuros, conviene hacer una valoración dental. Los dientes grises pueden tener distintas causas y no siempre se corrigen con un blanqueamiento convencional.

Qué opciones hay para mejorar el color de los dientes

La mejor solución depende del origen del cambio de color. Por eso, antes de elegir un tratamiento, el dentista debe revisar el estado del esmalte, las encías, las restauraciones antiguas y el tipo de mancha.

ProblemaPosible solución
Manchas superficialesLimpieza dental profesional
Dientes amarillentosBlanqueamiento dental si está indicado
Color desigualBlanqueamiento, composite o carillas
Manchas internasValoración estética personalizada
Restauraciones antiguas oscurasCambio de empastes o restauraciones

Limpieza dental profesional

Cuando el problema está en manchas superficiales, placa o sarro, la primera opción suele ser una limpieza dental profesional. No cambia el color interno del diente, pero puede mejorar mucho el aspecto general de la sonrisa.

Además, si los dientes se ven apagados por acumulación de placa, una limpieza puede devolverles brillo y una sensación de mayor limpieza.

Blanqueamiento dental

El blanqueamiento dental puede ser una buena opción cuando se quiere aclarar el tono de los dientes de forma controlada. Eso sí, debe hacerse siempre tras una revisión, para comprobar que no hay caries, sensibilidad importante o problemas de encías.

Carillas dentales

Cuando el color no mejora con blanqueamiento, hay manchas internas o también se quiere modificar la forma de los dientes, pueden valorarse las carillas. Este tratamiento permite mejorar el color, el tamaño y la armonía de la sonrisa.

En algunos casos, la decisión entre blanqueamiento o carillas dependerá de si el problema es solo de color o también de forma, desgaste o proporción dental.

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Cómo elegir el tratamiento adecuado

Antes de decidir, hay que identificar bien la causa del color dental. No es lo mismo tener manchas por café que un tono oscuro por un traumatismo o por medicamentos.

Si los dientes están amarillos

Los dientes amarillos pueden aparecer por alimentación, tabaco, envejecimiento, desgaste del esmalte o acumulación de placa. Si el tono se debe a manchas externas, puede mejorar con limpieza o blanqueamiento. Si se debe al desgaste, quizá sea necesario otro enfoque.

Si hay manchas localizadas

Cuando solo una zona o un diente tiene un color diferente, conviene revisarlo. Puede tratarse de una mancha externa, una restauración antigua, una caries inicial o un cambio interno del diente.

Si buscas un resultado natural

El objetivo no siempre debe ser tener los dientes lo más blancos posible, sino lograr un tono que encaje con la cara, la edad, el color de la piel y el resto de la sonrisa. Un blanco demasiado artificial puede verse poco natural.